This is featured post 1 title
Replace these every slider sentences with your featured post descriptions.Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these with your own descriptions.This theme is Bloggerized by Lasantha - Premiumbloggertemplates.com.
This is featured post 2 title
Replace these every slider sentences with your featured post descriptions.Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these with your own descriptions.This theme is Bloggerized by Lasantha - Premiumbloggertemplates.com.
This is featured post 3 title
Replace these every slider sentences with your featured post descriptions.Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these with your own descriptions.This theme is Bloggerized by Lasantha - Premiumbloggertemplates.com.
domingo, 20 de diciembre de 2015
RAZONES PARA PRACTICAR KARATE
RAZONES PARA PRACTICAR KARATE
Estos son solo algunas de las razones por las cuales se recomienda practicar karate.
PLANIFICACIÓN DE PROYECTOS SOCIALES
PLANIFICACIÓN DE PROYECTOS SOCIALES
En la planificación de proyectos relacionados a Comunicación para el Desarrollo, se deben responder ciertas preguntas, éstas nos ayudaran a orientarnos en el curso de las etapas que integran un proyecto social.
domingo, 13 de diciembre de 2015
ESTRUCTURA DE LA NOTICIA
ESTRUCTURA DE LA NOTICIA
Seguramente a la mayoría de estudiantes de periodismo o dedicados a esta profesión se les ha dicho que las noticias se deben trabajar en forma de la "pirámide invertida". Si bien es cierto que es la más clásica, en esa oportunidad les presento dos nuevas estructuras que se puede aplicar dependiendo a la historia que se quiere narrar.
domingo, 6 de diciembre de 2015
CANDIDATOS PRESIDENCIALES 2016: LOS FAVORITOS Y LOS ANÓNIMOS
CANDIDATOS PRESIDENCIALES 2016
el 10 de abril de del 2016 se realizarán las elecciones para elegir al presidente que gobernará durante el periodo 2016_2021. Son 13 los candidatos, algunos ya gozan del baño de popularidad y se disputan la cúspide de las encuestas, tales como ellos:
el 10 de abril de del 2016 se realizarán las elecciones para elegir al presidente que gobernará durante el periodo 2016_2021. Son 13 los candidatos, algunos ya gozan del baño de popularidad y se disputan la cúspide de las encuestas, tales como ellos:
Caso contrario sucede con los siguientes, Ellos aún luchan por salir de la fosa del anonimato, ellos son :
CARTA A JULIE: UNA GOTA DE LLUVIA INMARCESIBLE
CARTA A JULIE:
UNA GOTA DE LLUVIA
INMARCESIBLE
En ese momento descubrí
que de la combinación de rojo con el agua también puede obtenerse el color
gris. Ella estaba allí, tendida debajo de un techo de lluvia. Su sangre
salpicada a su alrededor parecía una cama de rosas derramadas, sobre ella yacía
solemne, hasta en la orilla de la muerte: mi dulce Emma.
Horas antes
habíamos salidos de un performance artístico a cargo de un colectivo que se
hacía llamar “Imperio Artista”, una agrupación integrada por jóvenes que hacían
de los talentos individuales de sus integrantes una forma de herramienta para
realizar ayuda social, al mismo tiempo que exponían sus trabajos artísticos,
que era su esencia, o algo así fue lo que entendí cuando se presentaron en su
exposición.
Esa tarde llovía
intensamente, pareciera que el cielo tuviera grietas y se derramaba a gritos el
agua que contenía. Pero no era
impedimento para nosotros, a ambos nos fascinaba la lluvia y decidimos caminar
cogidos de la mano, compartiendo un solo paraguas.
Pasamos parques,
colegios, cafeterías y más. Teníamos literalmente el mundo solo para los dos,
las personas estaban regocijadas en cualquier parte que tuviera techo, mientras
nosotros aprovechábamos quizá el único momento en que no tuviéramos que chocar en
el tumulto con otras personas, éramos libres. Las personas nos miraban como
bichos raros, nos daba igual, si hiciéramos caso a las conjeturas y miradas
extrañas, cuántas cosas nos perderíamos los seres humanos. Nos dirigíamos a
nuestro hogar, un pequeño departamento, pero lo suficientemente grande para dos
tortolos enamorados: para el amor, las reuniones, las discusiones y las
resoluciones de conflictos que terminaban siempre en arrebatamientos de pasión.
Luego de un
tiempo de caminata bajo el cielo agujereado, caímos a la avenida Las Culturas,
la lluvia se veía trémula, en un solo ritmo, monótona. De pronto llegamos a
nuestro café favorito, por la ventana empañada con dificultad se apreciaba unas cuantas
personas refugiándose en tazas de bebidas calientes acompañadas de una variedad
de pasteles: especialidad de la casa.
Le pregunte si
quería que nosotros también descansáramos un momento, que si era suficiente por
hoy de travesuras. Ella presionó fuertemente mi brazo como diciéndome que no quería,
pero yo insistí, esta vez le propuse comprar unos pasteles para llevar a casa.
_ya que
insistes. Me obligarás a preparar un café, pero todo sea porque te amo, ve,
adelante, te espero_ respondió_ con su típica sonrisa blanda que me enamoró
desde la primera vez.
Así fue, la dejé
en el mismo sitio donde nos detuvimos, cubriéndose con el paraguas que
estoicamente soportaba las bofetadas del viento. Unos minutos después, cuando recibía
los dos soles de mi vuelto, un golpe en seco se oyó desde afuera. Giré
violentamente mi mirada hacia ella: un paraguas negro bailaba en el aire,
ensayando unos movimientos atípicos, como si no dominara aun el ritmo del nuevo
son que empezaba a marcar la lluvia, era una música lóbrega y hermosa a la vez,
como cantos de cisnes, como cantos de sirenas, como la lira de los ángeles, y
al paraguas comenzaba a descender como una pluma en sus primeros días de clases.
![]() |
| imagen tomada de Internet |
Cuando cayó por
fin, me estremecí, Emma había desparecido del cuadro de la ventana, dejé todo y
corrí a la puerta, lo que vi después lo sentí como si una ola gigantesca me
cayera del cielo y me hiciera pedazos, y más pedazos de mis pedazos hasta
quedar hecho lodo.
Mi Emma, mi
dulce Emma agonizaba, la lluvia caía sobre ella como quien se apiadara y tratara
de revivirla como a una marchita flor, como si cada gota le dijera “aguanta,
qué será de Mac sin ti” en definitiva era cierto. Qué sería de mí sin ella.
La tenía en mis
brazos, gritaba hasta sentir sangrar mi garganta, pero la lluvia que en ese
momento acrecentaba en intensidad, censuraba mis intentos por pedir ayuda, mi desesperación.
Mientras su cuerpo imperceptiblemente aún caliente, se distinguía de la gélida
piel de la tarde de aguacero.
Advertí que
lloraba, sus lágrimas no se confundían con la lluvia, sus lágrimas eran
diáfanas como gotas de diamantes. Sentí una gran culpa, el pecho se me
infestaba de abejas asesinas. “si no hubiera insistido con detenernos, no
estaría pasando esto” _pensaba en voz alta.
Sus brazos
languidecieron, sus cabellos dejaron de respirar, sus ojos comenzaban a
marchitarse, sus labios comenzaron a perder su color, su piel se mimetizaba con
las nubes, al final, todo su cuerpo murió, recostada en mis brazos, mientras yo
también moría en vida.
Esta vez mis
gritos rompieron la alharaca de la lluvia. Todos corrían hacia la escena,
tenían los rostros crispados, algunos se desesperaban, otros gritaban, uno que
otro parecía que intentaba llamar a alguien. De pronto traspuse la mirada a mi
derecha: allí estaba él, el asesino, tendido en el piso; su auto estaba
empotrado en la esquina de la farmacia. Mis ojos se clavaron en su cuerpo
adiposo, si hubiera podido arderlo con la mirada no hubiera dudado, qué me
importaba si esa mierda estuviera muerto. Estaba fuera de mí, quería levantar
su cuerpo y volverlo a matar, mis ojos se perdían entre él y mi amada, entre mi
amada y él. Cuando sentí una mano en el hombro: era un bombero.
Desde ese día
odiaba la lluvia con todas mis fuerzas, me parecían lágrimas cínicas de un
cielo sin corazón o del que se esconde detrás. La odiaba más porque ni cuando
tuve que enterrarla dejó de caer sobre mí, musitando en mis hombros mi tragedia,
burlándose; porque resulta que el maldito que la atropelló estaba en estado de
ebriedad, y perdió el control por la lluvia _ eso arrojó las investigaciones_;
porque sus padres me recriminaron el haber permitido que caminara por la
lluvia, hasta los míos lo hicieron. Parecía
que en todas mis desgracias ella, la lluvia, estuviera presente. Lo
contradictorio era que cuanto más la odiaba más me gustaba caminar bajo ella,
pensaba que así tal vez podría encontrarme con Emma. Y al parecer tendría que
vivir con la lluvia mucho tiempo más, pues los pronósticos indicaron que continuaría
al menos por medio año.
![]() |
| imagen tomada de Internet |
Dos meses
después de lo sucedido, salía del trabajo que había conseguido en una
universidad particular como docente de Lengua y Literatura. Era diciembre,
faltaba dos días para Navidad. Llovía, decidí recorrer el mismo camino del día
de mi tragedia, así que me dirigí a la puerta de la exposición, era lógico que
estuviera cerrada. A partir de allí caminé por cada lugar que recorrimos ese día,
cada pisada, cada parada, hasta llegar al café.
Divisé por la ventana, había gente como esa vez. Me detuve un largo rato
recreando cada imagen, tratando de imaginar otro final. De pronto me dio unas
ganas incontrolables de entrar, quería volver a la escena desde adentro y así
lo hice: pedí un café con un Pie de Fresa y me ubiqué en una mesa junto a la
ventana.
Sin sorber gota
alguna, solo comiendo el Pie me sumergí en la lectura de una antología de
poesía, sospecho haberme ausentado al menos media hora. Un relámpago que detonó cerca me hizo
despertar, cogí el café, ya estaba frio, levanté la vista y vi una mujer
afuera: era delgada, espigada, esbelta, estaba parada mirando al cielo en el
mismo lugar en que había muerto Emma, me turbó tanto que estuviera allí, en
plena lluvia, sin paraguas. Me vi revuelto en un crisol de sensaciones ambivalentes,
sentí celos porque ocupaba el lugar de mi Emma, pero al mismo tiempo me sentía
cautivado por su figura, refulgía como una flor de plata, y parecía que un
arcoíris jugaba a su alrededor. La contemplé por un buen rato, y no se movió un
ápice, por cuanto decidí salir, me cubrí con el paraguas y fui a su encuentro.
_ ¿Estás bien? ¿No
crees que te resfriarás si sigues así? _dije_ pero no me respondió, es más, ni
siquiera se molestó en volverse hacia mí.
_ ¿Te puedo
ayudar? Me llamo Mac, si deseas te puedo prestar mi paraguas_ insistí_ pero
parecía que la lluvia le hubiera cortado la lengua y la expresión o peor aún,
todos los sentidos, pues ni se inmutaba.
_ ¿Cómo te
llamas?_ dije, pensando ya en volverme al café. Cuando parecía que mis intentos
por ayudarla habían fracasado, susurró: “Julie”.
_ ¿Julie?
_sí, me llamo Julie
_ me respondió sin ninguna expresión en el rostro. Era hermosa, su rostro pálido
se asemejaba a la suavidad del alba al besar los ojos. Sus labios, sus ojos, su
nariz parecían ser mundos distintos, me perdía en cada uno de ellos.
Hacía mucho
frio, no aguantaba un instante más, con precipitación tomé su mano para llevarla
adentro y la sensación fue peor que abrazar un témpano de hielo, entonces tomé
su rostro, no era diferente: ella parecía esculpida en nieve, estaba
soberbiamente fría.
_ ¿Te sorprende?
_ me dijo,
_ La verdad, sí,
a esa temperatura otro hubiera sufrido de hipotermia
_ Vine por ti, tú
me llamaste
_ Creo que te
estas confundiendo de persona_ respondí atónito.
_ No es ninguna
equivocación ¿Sabes quién soy?
_ Claro, te
llamas Julie ¿Así te llamas, o no?
_Si me llamo así, pero te pregunté si sabias quien era yo.
De pronto se desenvolvió
con tanta naturalidad, casi parecía que ella me hubiera encontrado a mí, y empezaba
a sentirme así, extraño, como si ella conociera todo de mí, cuando juntó sus
manos con las mías sentí un calor irracional, toqué su rostro y para mi mayor
desconcierto también estaba tibia, acogedora.
_Te dije que
vengo por ti, porque hace tiempo sé que me odias, fue bajo mi regazo que
perdiste a tu amada, pero que a pesar de todo te refugias en mí. Debes saber
que hay una gota de lluvia para cada persona, y yo soy la tuya.
No podía creer
lo que oía, estaba hablando con una gota de lluvia, vi por la ventana, todo
lucia empañado, nadie nos veía, y no había una sola persona a nuestro
alrededor.
_Deja que entre
en tu corazón y deseche ese poso de agua negra que acumulas, que no te deja ser
feliz, que no te deja superar la muerte de Emma, ella está muy bien y me pidió
que te dijera que solo quiere que vuelvas a hacer tu vida, enamórate de nuevo,
vive, disfruta nuevamente de la lluvia, disfruta de mí.
Me parecía un vil juego todo lo que estaba
pasando, un artilugio, alguien jugaba conmigo.
_ ¿Y Cómo sé que
eres una gota de lluvia?_ pregunte con cierta incomodidad.
_Tranquilo, ya
es hora_ me dijo_, tomó mi rostro con sus manos y sentí una corriente de luz
por mi torrente sanguíneo “ya es hora de irme, pronto cesará la temporada, pero
me podrás tener en cualquier lugar que contenga agua, hasta en tus lagrimas
querido”. Acercó su rostro hacia mí, me dio un beso y comenzó a ascender y
perderse en el cielo, resguardada por menguados rayos de sol que comenzaban a
perforar las nubes.
Esa tarde, dejó de
llover. Tomé mis cosas del café y salí con un aire diferente. Esta suerte de serendipia me había devuelto
el hálito, no era una aparición de una mujer que me dijera “yo soy la que va a
estar toda la vida contigo” pero era una nueva esperanza, una nueva oportunidad
de vivir. Decidí llegar a casa a pie, era un trayecto largo, en ese mismo instante
me sentí tan inspirado, hace mucho tiempo había entrado en estío y dejado de
escribir, de su nombre ensayé un acróstico.
Jirones, solo jirones abrigo de este sueño
Undívago, vacío,
solo lleno de ti. Sobre mí
Leño un pájaro de papel canta, un cielo
Insomne riega albas taciturnas, los
días
Esparcen nombres: de mi costado nace el
tuyo.
…Al día
siguiente dejó de llover.
![]() |
| imagen tomada de internet |
domingo, 29 de noviembre de 2015
CARTA A PALOMA:
LIRIO SOBRE LIRIO
De pronto la ventana se abrió y
las hojas de los poemas comenzaron a alzar vuelo, rozando su rostro como alas
de palomas desorientadas, todo en la isla de su cama. Lo inexplicable fue que
después de haber recuperado la lucidez, estas seguían invadiendo la habitación
que no se decidía si estar entre la noche o el alba, se perdían por la ventana,
se metían por los escombros de las sombras o se tatuaban a las paredes y
desaparecían en el acto. Cuando todo pasó, se sobresaltó, desenredó su cuerpo,
le dolía la cabeza, vio la hora: faltaban 10 minutos para las 6.
Aun con el peso plúmbeo de las
cejas, hizo memoria de cómo es que había amanecido en tal estado. Esa noche
como el álbum completo de otras pasadas,
se había pasado leyendo poemas a Valeria, hasta que quedara sumida en el sueño
profundo y no respondiera a la respuesta religiosa “¿Estas despierta?”.
Desde que se conocieron en una
fiesta, organizado por su amigo pintor, las conversaciones infinitas hasta
cerca de las dos de la mañana se fueron haciendo la rutina obligatoria de las
noches.
Un viernes, a último momento,
recordó que un viejo amigo le había invitado a asistir a una fiesta que
organizaría como parte de la presentación de su nueva colección de pintura.
Estaba por inventarse una buena excusa para no asistir; pues no solo ya tenía planeado
una cita a ciegas con una “Mujer rosa” que complacería sus instintos de
literato solitario, sino que detestaba los lugares artísticos con un montón de gentes
seudoanalizando expresiones artísticas, cuando en el fondo no les importaba en
lo absoluto, cuando en realidad les resbalaba lo que sus ojos veían, pues no
valoraban el arte sino el espectáculo creado a raíz de ello.
Pero todo salió mal. Cuando
apenas estaba maquinando la excusa, una llamada desorbitó su concentración. Era
él, su amigo, llamando para recodarle que era el invitado especial de la
festejo. De modo que no tuvo otra más que decir: “Estoy en camino”.
Fue así que casi al finalizar la reunión
conoció a Valeria. Ella entraba mientras todos salían _la ceremonia había
concluido.
La vio ingresar, y no despegó los
ojos de ella, al mismo tiempo que intentaba descifrar los cuadros surrealistas
de su amigo. Era hermosa, una cabellera frondosa, undosa, parecía que cargaba
la madre selva. Su escote bien decidido, no era muy exagerado, dejaba
apreciar el temblorcito de sus senos en cada paso. Ni que decir de las piernas
y los muslos, parecían columnas de luz sosteniendo al cielo y la tierra, se
preguntaba cómo es que esa frágil cintura, tallada a la imagen y semejanza de
dos medias lunas podían sostener esos monumentos de lujuria.
Al mismo tiempo surgía otra pregunta, ¿en qué posiciones es que los padres
fecundaron esa efigie de venustidad? Era
necesario saber para comunicar al mundo y establecer como reglamento universal
en los coitos celebrados a fecundar.
Todos esos atributos venían envueltos
en un vestido negro muy ceñido al cuerpo, con unos tacones rojos, que lucían
como la cereza del pastel.
Sintió que era la oportunidad,
bajo ningún concepto podría ser desaprovechado, el terreno parecía favorable,
el ambiente estaba vacío, solo su amigo discutiendo en un rincón con los
últimos invitados.
Como no se movía de uno de los
cuadros, unos metros más allá, decidió por acercarse:
_ ¿Qué le gusta tanto de ese
cuadro que parece que estaría sufriendo en desnudarlo? _preguntó_. Si sigue así
perderá los ojos.
_ Es cierto, no se deja desnudar
con facilidad, no importa perder los ojos, quiero entender que esconde esa ropa
vieja_ respondió ella.
Era una respuesta inteligente,
que le advertía que era una muy mujer especial.
No perderemos el tiempo
explicando el por qué, pero cayeron en coma de una extraordinaria química, sin
moverse del lugar platicaron olvidándose del mundo, sin darse cuenta salieron
del local a concluir la
conversación afuera, al amparo de la
luna. La hipnosis mutua fue tan intensa que él olvido hasta de despedirse de su
amigo. En efecto, terminaron en un parque, se llamaba San Cristóbal. Se
quedaron una horas más, sin embargo ella era muy cautelosa con sus
informaciones que él no le saco más que su número del celular.
Planearon volverse a ver en el
transcurso de la semana, cada uno se fue como llegó.
Pasados 6 días, él la llamó con cierto
escalofrío, a decir verdad quiso llamarla apenas al día siguiente pero temía parecer
precipitado, por cuanto esperó. Cuando ella contestó sintió en su ser el efecto
de un torrente de vino por cada rincón
de su cuerpo. De pronto se transformó en un trago amargo cuando ella le dijo
que no podían verse, por encontrarse fuera de la ciudad por motivos laborales.
Entonces, todo cambió, un océano
de celos lo revolcaba y lo sumergía hasta sus profundidades. Solo sintió
embalsamado su dolor cuando ella le propuso hablar para concretar una cita,
apenas llegara. Propuesta que no hizo más que asentir.
Pasado el tiempo indicado, volvió
a llamarla. Valeria respondió que no podía ser hoy y que la llamara mañana por
la noche, sintió que el sol habitaba en su pecho pero no le quedó que asentir
nuevamente.
A la noche siguiente, la llamó con cierto nerviosismo,
cerca de las 10. Valeria contestó con una dulzura asfixiante. Conversaron de
todo. Cuando cerca de las 2 de la mañana se dio cuenta que mientras él hablaba,
ella parecía no tener reacción, entonces supo que se había quedado dormida. Un
golpe de felicidad estalló en su vientre como fuegos artificiales a base de
estrellas.
La noche siguiente la comunicó a
esa misma hora. Conversaron de lo sucedido: “tu voz me da calma, me da
seguridad para dormir tranquila _ dijo ella_. Era demasiada respuesta para él.
Se estaba enamorando y con vehemencia pura.
La semana siguiente y la otra, y
la otra, hasta caer un mes, el ritual de las conversaciones se hacían
habituales.
A él no le importaba dormir solo
dos horas antes de ir al trabajo _ enseñaba literatura en la universidad
nacional_ llegaba ojeroso, ido, con aires de indulgente_. Todas sus clases
consistían en escribir lo que fuere pero siempre conteniendo el nombre “Valeria”.
Ya habían transcurrido dos meses
de hablar noches enteras y no verse siquiera un minuto.
_Hasta cuando seguiremos así, se
le ocurrió preguntar un día.
_hasta que al menos un solo árbol
del parque en que nos vimos no sea despojado de sus hojas por los lazos de
otoño, respondió ella, como siempre tan esquiva.
Ser profesor era su parte
complementaria. De profesión y oficio era poeta y escritor, vale decir muy
apreciado en el medio. Impulsado por la
desesperación empezó a jugarse sus últimas cartas. Decidió empezar a leer para
ella todos los escritos inéditos que esperaban ser publicados muy pronto.
_ Me encantan tus poemas, creo
que me estas enamorando, sobre todo me encanta oír gajos de tu voz a la orilla
de mis sueños, le dijo ella un día.
_Me alegra que te guste _dijo él_
pero ya vamos 4 meses que solo hablamos por el teléfono, mas no nos hemos visto
un solo día siquiera. Debo confesarte
que estoy enamorado de ti, tu imagen esta en todo lo que hago. Mis poemas
tienen tus formas. Todos los días te desnudo, te hago el amor pero solo en mi
mente, te deseo, entiendes. Me estoy volviendo loco. Debemos vernos _ sentenció.
_No te apresures galán, de mi cáliz
no se bebe así nada más _ refirió con firmeza.
Había transcurrido un mes, cuando
antes de empezar con la lectura obligada de los poemas, ella interrumpió.
_sabes, he estado pensado en lo
que dijiste, y sí, quiero que nos veamos, ya es hora.
A él se le humedecieron las
manos, triturando los poemas en el mar de sudor y ahogando las letras verso a verso.
Entonces esa noche, más que nunca
cuidó cada detalle de las cosas que decía y de los poemas que leía, temía que
un solo error la haga cambiar de opinión. Cuando advirtió que se había quedado
dormida puso el resto de las hojas como cabecera y empezó a imaginar el
encuentro de mañana.
Así fue que cuando despertó, experimentó
el inexplicable hecho de las palomas, faltaban 10 minutos para las 6. Por esa
época, aún era noche. Se apresuró para ir a la universidad, ese día, uso el
pretexto de achaques de salud y suspendió las clases para darse el tiempo de
planificar todo.
Habían quedado en verse a las
8:00, en casa de Valeria. Cuando al medio día le llegó la dirección a través de
un mensaje. No pudo creer que vivía a una cuadra de ella.
Anticipó todo, se bañó hasta
frotarse los huesos, se afeitó, se echó el perfume favorito que únicamente se
aplicaba para las presentaciones de sus libros. Cuando todo parecía estar listo
vio la hora, faltaba poco menos de una hora, por lo que decidió sentarse en el sofá a seguir proyectando los
hechos futuros.
Despertó alarmado, faltaban 15
minutos. Salió tan aprisa que llegó en tan solo 5. Cuando ella abrió, se perdió
en su cuerpo, se había vestido muy hermosa, contraste total de su estilo de
poeta, sus ojos se perdieron en sus senos, parecían dos mundos inalcanzables
para él.
En todas sus alucinaciones jamás
se le ocurrió lo que vendría después: ella lo cogió del cuello y empezó a despojarle
del saco, al mismo tiempo que una de sus manos se introducía como un pez por
los resquicios de su camisa. Él reaccionó con ímpetu, la tomó por la cintura,
sus labios calzaron en su boca como aves en un nido de nubes, la besó hasta él
mismo perder el aliento, mientras sus manos ya se apoderaban de sus nalgas y toda
la natura que habita en sus fronteras. Conquistado ese territorio se dirigió a
los senos, los acariciaba como si fuera a morir después. Al diablo si mañana
fuera el fin del mundo. Hoy era feliz.
Cada una de sus prendas caían
lentamente al piso cual ángeles inermes, desterrados del cielo, por asomar la
cabeza y ver lo que sucedía con ellos.
Acto seguido deslizó sus manos por su espalda, parecía una cascada
de espuma, sus labios se fundían en sus senos. De pronto violentamente cambió de dirección , se fue al piso, empezó
a besarla cada dedo de los pies, subió a la rodilla, navegó a
libertad por esa aguas y volvió nuevamente
a los senos, mientras no quedaba
ni el recuerdo de prenda alguna en sus cuerpos , era una desnudes más desnudes
que la de Adán y Eva. Hizo una pausa del acto literal de canibalismo y susurró
ciertas palabras que iluminaron de un color diferente la habitación: “no logro distinguir
si fue un sueño, pero anoche parecía que unas palomas habían invadido mi habitación,
entonces pensé en ti. Por eso he
decidido cambiarte de nombre. Te llamarás Paloma, beberás de mi mano y yo no querré
jamás otro abrigo que no sea de tus alas, hermosa Paloma. Ella no dijo nada,
solo respiraba cada vez con más intensidad.
De pronto la volteó delicadamente
hacia la pared, como se hace cuando se moldea arcilla, al mismo tiempo parecía
una ola salvaje, besaba cada vertebra, cada cabello. Su erección era un sable,
cuando parecía que los gemidos y jadeos arroparían la noche. Despertó.
Todo había sido un sueño, se
había quedado dormido, vio la hora: ya había pasado 30 minutos de las 8.
Se desesperó como nunca, que no
pudo ni asir el celular, cuando marcó una dulce voz contestó:
_ El número al que usted ha
marcado, no existe.
Salió como alma que se lleva el
diablo, le tomó segundos llegar a la puerta. Tocó como un loco, hasta despertar
del letargo los polvos adheridos del umbral. Salió un anciano, enredando
palabras preguntó por ella:
_Muchacho, hace años que ella no vive aquí, lo último que supe fue
que murió cuando iba a la publicación de un libro de un escritor, creo que se
llama Mac, o algo así.
9 CARACTERÍSTICAS OBLIGATORIAS DE UN PERIODISTA DIGITAL
UN PERIODISTA DIGITAL DEBE TENER ESTAS CARACTERÍSTICAS
A menudo se cree que hacer periodismo digital es simplemente dejar de escribir en los medios tradicionales para hacerlo en una computadora y difundirla a través de Internet. Nada mas falso, existen ciertas características que harán de un periodista: un buen periodista digital. y este es mas o menos el perfil.












